En entrevista exclusiva a Vogue, el productor y showrunner Ryan Murphy sorprendió a los fanáticos al declarar que su temporada preferida de la antología American Horror Story es Roanoke, la sexta edición emitida en 2016. La revelación contrasta con la preferencia popular por capítulos como Murder House, Asylum y Coven, generando nuevas discusiones sobre la estructura y la osadía narrativa de la serie.
Contexto de la declaración
Durante la conversación con la revista, Murphy explicó que eligió Roanoke porque la temporada presentó un desafío creativo significativo. Él destacó la “estructura” y la “dramaturgia” como factores decisivos, resaltando la experimentación con dos estilos de narrativa que dividieron la temporada en dos mitades distintas:
- My Roanoke Nightmare – un falso documental paranormal que sigue la investigación de un grupo de investigadores sobrenaturales.
- Return to Roanoke: Three Days in Hell – una secuela en formato found-footage, presentando los eventos que se desarrollan después del final de la primera mitad.
Con 10 episodios en total, la temporada fue lanzada originalmente en 2016 y recibió valoraciones polarizadas, siendo considerada la menos favorita por parte del público. Aun así, Murphy afirmó que la experiencia de trabajar con dos lenguajes cinematográficos diferentes fue “un desafío” que elevó la serie a un nuevo nivel.
Repercusión y otros destacados de la franquicia
La entrevista también trajo a colación otros puntos relevantes de la producción. Murphy elogió públicamente la actuación de Evan Peters, uno de los principales actores de la serie, reconociendo su desempeño como uno de los pilares del éxito de la franquicia. Además, se mencionó que la serie se está preparando para el lanzamiento de American Horror Story: 13, la próxima temporada que promete continuar la tradición de innovación y horror.
Al analizar la declaración de Murphy, se observa que la elección de Roanoke como temporada favorita refleja un interés del creador en explorar formatos narrativos híbridos, algo que ha sido reciente en su filmografía. La división en dos partes, combinando mockumentary y found-footage, permite una exploración más profunda de temas como historia, memoria y terror visceral, alineándose con la propuesta de “antología” que la serie siempre ha buscado.
Aunque la opinión de Murphy pueda divergir de la mayoría de los fanáticos, la declaración refuerza la importancia de considerar la perspectiva creativa detrás de cada producción. La elección de la sexta temporada como favorita evidencia el valor que el propio creador atribuye a la experimentación y al riesgo narrativo, elementos que continúan definiendo American Horror Story como un hito de la televisión de horror.
Con la próxima temporada, American Horror Story: 13, en el horizonte, la expectativa de nuevos experimentos narrativos permanece alta, consolidando la serie como un laboratorio permanente de innovación dentro del género.


