Backrooms, la nueva película de terror dirigida por el joven cineasta Kane Parsons, sorprendió a la industria al alcanzar números de taquilla inéditos para el estudio A24. A continuación, detallamos los principales indicadores financieros y la reacción del público y la crítica.
Desempeño de Taquilla
En su primera semana de exhibición, Backrooms recaudó un total de US$ 118 millones en todo el mundo. De este monto, US$ 81,5 millones fueron generados exclusivamente en las salas de cine de los Estados Unidos, superando ampliamente las proyecciones iniciales que apuntaban a una apertura norteamericana en torno a US$ 20 millones. El éxito financiero de la película la coloca como el mayor ingreso ya registrado por un lanzamiento de A24.
- Taquilla mundial: US$ 118 millones
- Taquilla en EE. UU.: US$ 81,5 millones
- Proyección inicial en EE. UU.: US$ 20 millones
- Presupuesto de producción estimado: entre US$ 8 millones y US$ 10 millones
Con un presupuesto que varía entre US$ 8 millones y US$ 10 millones, el retorno obtenido en las primeras semanas representa un múltiplo de inversión excepcional, confirmando la película como un éxito inmediato para A24.
Repercusión de la Crítica y del Público
La recepción de la crítica especializada fue, en general, positiva, destacando la dirección de Kane Parsons y la capacidad de la película de transformar el concepto de “no-lugar” en terror eficaz. Sin embargo, el público en general presentó reacciones más diversificadas. El CinemaScore atribuyó a la película la nota B-, indicador que históricamente señala una tendencia a caídas más acentuadas en la recaudación en las semanas posteriores.
- Nota del CinemaScore: B-
- Reacción de la crítica especializada: positiva
- Reacción del público en general: mixta
A pesar de la nota moderada del CinemaScore, la combinación de fuerte divulgación en las redes sociales, origen viral del concepto “Backrooms” y el apoyo de un estudio reconocido como A24 contribuyó a la actuación de apertura récord.
Contexto de Producción
La película nace a partir de un fenómeno viral de internet, que transformó el concepto de “Backrooms” – un espacio infinito y laberíntico – en un punto de partida para narrativas de terror. A24, conocida por apostar en proyectos de riesgo con potencial de culto, financió la producción con un presupuesto estimado entre US$ 8 millones y US$ 10 millones. El director Kane Parsons, aún en inicio de carrera, recibió el apoyo total del estudio para materializar la adaptación.
El éxito de Backrooms demuestra la capacidad de A24 para capitalizar tendencias de la cultura digital, convirtiendo un meme de internet en un producto cinematográfico lucrativo.
Impacto en el Mercado y Perspectivas Futuras
Los números obtenidos por Backrooms establecen un nuevo nivel para lanzamientos de bajo presupuesto dentro del segmento de terror. El retorno de US$ 118 millones en taquilla mundial, frente a una inversión de menos de US$ 10 millones, eleva el índice de rentabilidad para cerca de 12 veces el costo de producción.
Analistas de la industria apuntan que, aunque la nota B- del CinemaScore pueda indicar una desaceleración en las receitas en las próximas semanas, el volumen ya recaudado coloca la película en posición cómoda para alcanzar metas de lucro aún más ambiciosas, especialmente considerando el potencial de receitas auxiliares (streaming, merchandising y licencias).
Además, el desempeño de Backrooms puede incentivar a otras productoras a explorar narrativas derivadas de contenidos virales de internet, reforzando la tendencia de convergencia entre cultura digital y cine tradicional.
En síntesis, Backrooms no solo rompió récords de taquilla para A24, sino que también probó que proyectos de bajo presupuesto, cuando están alineados con fenómenos culturales contemporáneos, pueden generar retornos financieros extraordinarios.


