El director estadounidense Shawn Levy acaba de revelar a Vanity Fair una idea que puede cambiar el futuro de la galaxia muy, muy lejana: una película que combine el universo de Star Wars con el terror psicológico de Backrooms: Un No Lugar. Aún en postproducción de Star Wars: Starfighter (2027), Levy ya tiene planes concretos para esta combinación inusual, que promete agradar a tanto fanáticos de ficción científica como de terror.
Shawn Levy y la nueva fase de Star Wars
Después de dirigir Star Wars: Starfighter, previsto para 2027, Levy afirmó que la saga está “viva en su cabeza” y que no puede dejar de imaginar nuevas posibilidades narrativas. El director, conocido por trabajos como Noche en el museo y la serie Stranger Things, ahora ocupa la silla de productor ejecutivo en Backrooms: Un No Lugar, película de terror lanzada en 2026 por A24 que se convirtió en un megéxito global.
En una entrevista, Levy declaró: “Estoy trabajando en la postproducción de Starfighter actualmente, así que la saga está viva en mi cabeza. Y no puedo dejar de fascinarme con la idea de una mezcla de este universo con Backrooms. Afortunadamente, tengo un poco de participación en ambos universos, así que veré qué puedo hacer al respecto”.
Backrooms: Un No Lugar y la propuesta de terror
Backrooms: Un No Lugar explora el concepto de espacios liminares – ambientes que no pertenecen al espacio-tiempo tradicional – presentando un laberinto infinito de oficinas vacías, corredores monótonos y salas sin ventanas. La película crea una atmósfera de tensión constante, donde amenazas inesperadas surgen en cada esquina, transformando lo cotidiano en un pesadilla psicológica.
El éxito de Backrooms se debe, en parte, a su capacidad para transformar lo banal en algo aterrador, utilizando la sensación de desorientación y la claustrofobia de los corredores interminables como elementos centrales de la narrativa.
Elementos que podrían componer el crossover
- Personajes icónicos de Star Wars insertados en ambientes de Backrooms, como un Jedi perdido en corredores de oficinas vacías.
- Uso de tecnologías de la saga – como sables de luz y droides – para enfrentar amenazas sobrenaturales de los Backrooms.
- Exploración de temas de liminalidad: la Fuerza como fuerza que también puede ser perturbada por espacios fuera de la realidad conocida.
- Atmósfera de terror psicológico combinada con acción espacial, creando secuencias de suspense en naves que “entran” en los Backrooms.
- Participación de actores de Starfighter y del elenco de Backrooms, reforzando la conexión entre los dos universos.
Desafíos y expectativas del proyecto
Levy reconoce que, aunque la idea es emocionante, la ejecución exigirá un equilibrio cuidadoso entre los elementos de ficción científica y el terror de ambiente. La necesidad de mantener la coherencia del canon de Star Wars, al mismo tiempo que se preserva la esencia claustrofóbica de Backrooms, será la mayor prueba creativa.
Para los fanáticos, la perspectiva de un crossover de este tipo abre puertas para nuevas narrativas que pueden expandir el universo de Star Wars más allá de las galaxias conocidas, introduciendo conceptos de realidad alternativa y miedos contemporáneos.
Mientras la producción de Starfighter avanza, los seguidores de la franquicia aguardan ansiosamente por noticias oficiales. Hasta el momento, no hay confirmación de fecha o presupuesto, pero la declaración de Levy ya ha generado discusiones intensas en las redes sociales y foros de cine.


